
El talo, una torta elaborada a base de harina de maíz y agua, fue el alimento básico de los vascos durante mucho tiempo y, sobre todo, en épocas donde apenas había nada que echarse a la boca. Las condiciones climatológicas del País Vasco hacían difícil la cosecha del trigo y la cebada, por eso, los vascos tomaron el maíz como cereal rey y elaboraban talos, que comían a modo de pan.




